Jesús Nazareno del Beaterio de Belén

Fuente: Beaterio de Belén / Crónicas y recuerdos de Jesús Nazareno del Beaterio de Belén (Dr. Fernando Urquizú) / El esplendor del arte hecho Indulgencia (Lic. Luis Manuel Muñoz)
Fotografías: Yo Cucurucho

Jesús del Beaterio de Belén (2)HISTORIA DE LA IMAGEN

En el interior del Beaterio de Belén se resguarda una bellísima talla que representa a nuestro Señor Jesucristo con la Cruz a cuestas; imagen de gran devoción y arraigo en el pueblo guatemalteco que sale a su encuentro cada Martes Santo cuando recorre las calles del Centro Histórico en una solemne procesión a la que asisten miles de devotos.

En el Beaterio de Belén vivió Madre Sor Encarnación Rosal, ahora Beata, quien recibió de Jesús iluminaciones sobre los Dolores Internos de su Corazón y quien, a causa de las epidemias de cólera que azotaban la ciudad en el año de 1857, según cuenta la leyenda, pidió ante esta bella imagen el cese de dicha epidemia, lo cual le dio el nombre de “Jesús de la Indulgencia”; además de ello, cada viernes de Cuaresma, Madre Encarnación rezaba el Santo Vía Ccrucis delante de Jesús Nazareno.

Sin embargo, se tiene registros que la imagen de Jesús Nazareno del Beaterio de Belén, conocido también como Jesús Nazareno de la Indulgencia, se encontraba en la sacristía del Beaterio de Belén en el año de 1861, según investigaciones documentadas en el Archivo Histórico Arquidiocesano “Francisco de Paula García Peláez”.

Se tiene registros de que fue la tarde del Miércoles Santo, 27 de marzo de 1907, que Jesús Nazareno del Beaterio de Belén sale en procesión por las calles de la Ciudad de Guatemala y se mantiene así hasta 1918, año en que dicho cortejo se suspende.

En la Semana Santa de 1969, específicamente el Martes Santo 1 de abril a las 6 de la tarde, Jesús Nazareno sale nuevamente a las calles en una pequeña procesión por las calles aledañas al Cantón del Beaterio. Dicha procesión fue realizada con un anda para 10 cargadores.

Cabe mencionar que, por ser un cortejo relativamente nuevo, el anda era cargada tanto por hombres como por mujeres y se rezaba el Santo Vía Crucis durante la procesión.

En el año de 1974, el Domingo de Carnaval, 25 de febrero se realizó la velación de Jesús Nazareno; además de ello, en dicha velación se encontraba ya la imagen de la Santísima Virgen de Dolores y, el martes santo 9 de abril del mismo año, ambas imágenes se procesionaron en la misma anda. Además de ello, se estrenó un estandarte en el cual se mostraba una fotografía de la imagen.

Fueron los señores José David Galicia y Marco Marcelino Morales quienes, en el año de 1975, contactaron al maestro y compositor J. Enrique Vásquez para que compusiera la marcha oficial de la imagen, ya que anteriormente se utilizaba “La Fosa”. Es el 3 de marzo del mencionado año, cuando es entregada la marcha con el título de: “Jesús de la Indulgencia”.

En febrero de 1976 un fuerte terremoto azotó la ciudad de Guatemala, sin embargo, el templo del Beaterio de Belén no sufrió daños mayores, por lo que se continuaron con las actividades de la Cuaresma y Semana Santa. Fue en este año que las hermanas betlemitas participaron por última mes en el Cortejo Procesional de Martes Santo. Además de ello, fieles devotos donaron una Cruz cuadrada que utilizó durante muchos años.

Fue el Martes Santo de 1978 que las imágenes de Jesús Nazareno y Virgen de Dolores se procesionan en andas separadas, las cuales eran prestadas y tres años más tarde, 1981, se estrenan nuevas andas, esta vez propiedad del Beaterio de Belén; siendo de 50 brazos para Jesús y 30 para la Virgen de Dolores.

Durante la década de los 90, la devoción hacia Jesús Nazareno disminuye, debido a cambios poco adecuados que realizaron los encargados al cortejo procesional. Fue en el año 2003, con la llegada de Monseñor Marco Aurelio González Iriarte que resurge la devoción hacia Jesús Nazareno de la Indulgencia que, para aquel año, se le comenzó a llamar “Jesús Nazareno de las Tres Gracias”.

El 26 de agosto de 2007 sale en procesión Jesús Nazareno, conmemorando los 150 años de las apariciones de Jesús a Beata Madre Encarnación Rosal. Dicha procesión contó con dos características especiales: la primera fue que Jesús Nazareno no llevada Cruz y la segunda fue que el Cortejo Procesional visitó diez iglesias (Belén, Santo Domingo, Capuchinas, El Carmen, Catedral Metropolitana, Santa Catalina, Santuario de Guadalupe, Señor de las Misericordias, San Agustín y San Francisco)

El Cuarto Viernes de Cuaresma del 2010, Jesús Nazareno sale en un solemne Vía Crucis Penitencial en horas de la noche, visitando el Barrio de Gerona.

El 2013 fue un año de grandes cambios en el Beaterio de Belén; el martes de carnaval, 12 de febrero, regresa al Beaterio de Belén, la imagen de Jesús Nazareno luego de varios meses de encontrarse en el IDAEH, donde fue sometido a un proceso de restauración; la imagen de la Virgen de Dolores también fue intervenida. El Martes Santo de este mismo año, se estrena una nueva anda para Jesús Nazareno, con capacidad para 80 cargadores.

El Cuarto Domingo de Cuaresma, 15 de marzo de 2015, es una fecha inolvidable para los devotos de Jesús Nazareno del Beaterio de Belén, ya que es solemnemente Consagrado en el interior de Santa Iglesia Catedral Metropolitana por el sr. Arzobispo Oscar Julio Vian Morales, sdb, al filo del mediodía. Para tal acontecimiento, la imagen fue procesionada en su solemne Vía Crucis Penitencial el día viernes, 13 de marzo, saliendo desde el Beaterio de Belén para ingresar a Catedral Metropolitana. Así mismo, el compositor y director italiano Antonino Oddoo, compuso una marcha fúnebre, la primera para una imagen americana, bajo el título de Indulgencia. Luego del solemne acto de Consagración, Jesús del Beaterio salió en Solemne Procesión retornando a su templo al filo de la medianoche.

Aunque no se conoce con certeza quien fue el escultor de tan bella imagen, hay quienes la adjudican a Alonso de la Paz. Jesús del Beaterio de Belén es una imagen de estilo barroco, situada a finales del siglo XVIII. De tez blanca, refleja la palidez de un hombre que se acerca a su muerte. Se puede apreciar perfectos acabados en los pliegues de las orejas, refinamiento de la barba, así como en manos y pies que dejan apreciar las venas y tendones de los mismos.

Su rostro refleja el sufrimiento de su martirio; posee su boca entreabierta y labios amoratados, al igual que la lengua, debido a la deshidratación. Se puede apreciar que va dando un paso, teniendo el pie izquierdo fírmemente apoyado mientras que el derecho, colocado atrás, tiene levantado el talón, dejando ver la llaga sangrante en el mismo.

En las muñecas y tobillos se evidencian las marcas de donde fue atado y, a lo largo de su rostro y cuerpo corren finos hilos de sangre. En su mejilla izquierda se marcha el golpe que recibió durante el juicio al que fue sometido en la madrugada de Viernes Santo.

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